Bienvenidos
¡Bienvenidos!
Pensar Otro es un espacio que construimos los participantes de Gramática nivel 4 en Middlebury durante el verano 2010, para compartir nuestras ideas y materiales sobre cómo se piensa al ‘Otro’
domingo, 1 de agosto de 2010
De terroristas ¨buenos¨ y La casa de Asterión
La casa de Asterión
[Cuento. Texto completo]
Jorge Luis Borges
Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión.
Apolodoro, Biblioteca, III,I
Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito*) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos). Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya veras cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce (son infinitos) los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce (son infinitos) los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol;. abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que, alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto.
¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.
FIN
El enemigo: la naturaleza

Nosotros estadounidenses seguramente construimos la imagen de un enemigo para justificar acciones irracionales para proteger nuestras intereses. No todos son humanos, puesto que la naturaleza se encuentra perpetuamente como un obstáculo en el camino hacia el desarrollo de la economía y el crecimiento de la población.
En Los Pioneros, escrito por James Fennimore Cooper, la gente de un pueblo pequeño en las montañas de Nueva York después de la revolución americana piensan que todo que parece misterioso o salvaje es peligroso. Por este miedo, la gente del pueblo cortan y queman los bosques para divertirse, pescan y cazan en exceso, y imponen sus leyes a los nativos que estaban ahí cuando llegaron. El personaje principal, Natty Bumpo, quien ha vivido solo en el bosque desde joven, sabe que la naturaleza no es una amenaza real, sino un poder que solamente necesita el respeto y con el que hay que convivir, pero nadie en el pueblo escucha a sus consejos porque considerarlos significaría impedir el rentable desarrollo de la frontera.
La misma historia se ha repetido durante toda la historia de los Estados Unidos. La exterminación de los indios del oeste, la eliminación de los lobos de los EEUU contiguos, el desarrollo y la arada de las llanuras en la región central, que después resultaría en el fracaso de las cosechas fueron debido a la creencia, planteado y fomentado por el gobierno, de que teníamos que “civilizar” la tierra salvaje. Dudo que la gente americana no apreciaran la belleza del oeste que estaban destruyendo con sus sierras, hachas, ganados, arados y ferrocarriles, pero ellos fueron cegados por la propaganda a favor de la conquista del oeste, la que fue difundida por las empresas motivadas sólo por la avaricia, que construyeron una guerra entre “civilización y barbarie” para animar la gente con amenazas y causas nobles.
Hoy en día, todavía está pasando este guerra, en que nosotros aplicamos una imagen manipulada a la naturaleza para justificar nuestras acciones, a pesar de las afirmaciones de haber adoptado una relación nueva con el medio ambiente. Aunque incendios forestales mantienen la salud de los bosques, seguimos tratando de sofocarlos para proteger casas y propiedad privada en las montañas. Lo hacemos no porque los fuegos regulares nos amenazan, sino para que empresas puedan seguir desarrollando tierra que no es adecuada para el desarrollo. Lo que resulta es una lucha sin cabo contra el fuego que malgasta el dinero de todos para proteger los intereses de la minoría, pero Smoky el Oso nos convence que, sencillamente, el fuego es peligroso y tenemos que prevenirlo.
En el pasado, cuando la naturaleza actuaba en maneras imprevisibles, incomprensibles o incontrolables, era la manifestación de un dios que cargaba un mensaje, y la gente lo escuchaban y reflexionaban. Ahora, cuando un incendio destruye una casa de vacaciones, no escuchamos. No nos preguntamos cuáles errores estamos cometiendo o cuáles límites estamos violando. En cambio, nos armamos para guerra.
El monstruo y yo tuvimos una semana rara. Dentro de dos días el monstruo se había recuperado de su gula de gramática. Para el martes el estaba usando mi computadora y encontró un grupo de ayuda para "adictos de la gramática." Me dijo, "Duque, tengo un problema severo. Pero el primer paso hacia la recuperación es la confesión. Pues te estoy confesando." Próximo día, me dijo, "Duque, paso numero 6 es disculparme por las veces que yo lastimé a las personas de mi vida. Entonces, lo siento mucho que yo te diera un chipote sobre tu coco, y lo siento que yo te tragara y vomitara sobre el piso." Luego el monstruo me abrazó y lloró un poco. Triste. El problema es que el próximo día me pegué con una gripa muy fuerte. Cuando el monstruo me abrazó, me pegó la gripa gramática! Pasé un día en mi cuarto mientras mi nuevo compañero de cuarto (el monstruo) me traía sopa subjuntiva y galletas de gramática. También tomé varios dosis de "Perífrasis PM" pero eso solo me dio un dolor de cabeza. En todo caso, el monstruo y yo nos sentimos un poco mejor y listos para otra semana de aprendizaje!
Un montón de justificaciones
Lo siento, este post de mujeres es un poco tarde...
Es alarmante pensar en la fuerza con que el mundo opone al desarrollo de los derechos y la independencia de mujeres. En los EEUU hay contradicciones en el media, el gobierno, las familias y la religión con respeto al rol de mujeres así que es difícil a veces entender qué, exactamente, quieren las mujeres, pero creo que son los hombres que fomentan toda la confusión porque proponemos tantas explicaciones por qué la desigualidad debe permamecer. Las ciencias nos dice que mujeres son diferentes biológicamente, y creo que mujeres no tienen ningún quejo de no tener que pelear en la infantería con los hombres, o de tener tiempo afuera de su trabajo antes y después de parir. Pero se manipulan los significados de aquellas diferencias así que las ciencias no defienden la salud de mujeres sino que se convierten en “prueba” para limitar la libertad de mujeres, como los estudios de la psicología de mujeres y sus instintos maternales. Me preocupé cuando escuché a algunas mujeres con que estaba trabajando en junio declarar que ellos abrazaban sus “instintos maternales” y que lo que querían más era casarse, hacerse esposas domesticadas y producir bebés uno tras otro. Yo pensaba que fue imposible que ellas, quienes eran muy inteligentes y fuertes, desearan asumir un estilo de vida tan tradicional y conservador, contra el que habían luchado numerosos grupos femenistas desde hace mucho tiempo, pero nuestra sociedad tiene maneras de exigir a mujeres que escogan vidas innaturales y difíciles porque les ofrece justificaciones diversas e creíbles. Puesto que nuestra sociedad trata a las ciencias con tanto respeto, como si las conclusiones del laboratorio fueran leyes, nos tendemos a creer en sus mensajes sin cuestionarlos, y por eso una opinión de la comunidad científica, que es dominada por hombres, puede llegar con facilidad a ser en una ley cultural.
Estoy de acuerdo con Jason en que buscar y discutir las diferencias entre los sexos sirve a veces para exacerbar las injusticias porque los que interpretan sus significados y los comunican a los demás son hombres, ya que ellos controlan las ciencias, que identifican las distinciones; el gobierno, que pasa leyes sobre aquellas distinciones; la media, que interpreta las distinciones y las filtran para el público; y las organizaciones religiosas, que reflexiona sobre ellas y define roles para los sexos, los que son fuertes por su vínculo a la fe. El concepto de diferencias biológicos ha sido exagerado y profundizado de manera que ha sido construido una frontera entre lo que una mujer puede hacer y lo que, por algún razón, simplemente no debe hacer, así que en los Estados Unidos todavía no es alarmante oír mujeres que hablan de sus deseos de caber perfectamente en el lugar que les fue reservada por la tradición patriarcal.
La cortina de humo
La construcción del enemigo
En estos videos se ve claramente la construcción de un enemigo. Recientemente el gobierno venezolano de Hugo Chávez ha desplegado unidades de la infantería y la fuerza aérea hacia la frontera con el país vecino Colombia. Miren ustedes como Chávez construye el enemigo, a través del discurso político, del gobierno de Colombia: la aseveración que “la burguesía colombiana nos odia,” que la economía del país es una “narcoeconomía,” y que varios enunciados del gobierno colombiano son “mentiras.” Y miren como la audiencia aplaude, engañada en cada palabra y cada insulto que Chávez profiere. Estoy cierto que hay muchas mentiras vomitadas desde la boca del presidente colombiano también, pero las paginas de YouTube están llenas de las mentiras de Chávez. No hay justificación para esto. No hay justificación para enviar fuerzas armadas, vidas humanas, a una frontera por razones así. Obviamente, la crisis entre los dos países es mucho más profundo que lo que he presentado aquí, pero a mí me da igual. Me parece que hay dos países con lideres que engañan a sus pueblos, y esto es la gran crimen del mundo. Y esto no quiere decir que Chávez y Uribe son los únicos lideres que hacen esto. De una manera u otra, todos los políticos, aun el noble Barack Obama, lo hacen.
No soy pacifista, el enemigo sí existe. Al-Qaeda es un enemigo (para nosotros, entiendo la idea que terroristas pueden ser “buenas” para mucha gente). Alemania durante la Segunda Guerra Mundial es un enemigo. Lo que me molesta es el populismo que domina muchas países hoy en día. Es la interminable búsqueda de poder personal, debajo de las ilusiones de “servir la clase media” y “luchar contra la burguesía,” que dirige al pueblo hacia finales espantosos: la guerra principalmente. ¿Cómo puede ser que Chávez enviaría sus propios ciudadanos a una guerra para mantiene todas estas ilusiones?
sábado, 31 de julio de 2010
Crear una guerra
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/articles/A47812-2004Jun16.html
El artículo salió después de que el Comité de 11 sept. publicó su informe que dijo que no había ninguna conexión entre Al Qaeda y Hussein. La conexión había sido una justificación importante del gobierno Bush para acatar Iraq--claro que debemos luchar contra los que ayudaron a Al Qaeda, el grupo responsable de el ataque de 11 sept., ¿no? Cheney había hablado varias veces de una "tradición arraigada" entre los grupos (incluso durante un discurso solamente 4 días antes de que saliera este artículo), pero al buscar los hechos, el Comité de 11 sept. no encontró nada.
Lo más interesante para mí no es la mentira en sí misma, sino que tanta gente en EE UU la creyeron. Una encuesta llevada a cabo en aquel entonces mostró que entre 49-36 porcentaje de la población creó que había "evidencia clara" que conecté los dos grupos (cuando no había ninguna). Cheney había hablado en sus discursos acerca de esto y nadie lo desafió. Me suena del artículo que leímos en clase--no escuchamos ni chequeamos lo que dicen los políticos. Si se puede elegir con confesiones de crímenes, tiene que ser que nadie está escuchando--nadie está pensando críticamente en lo que dice los políticos.
Tengo indignación pero al mismo tiempo, admito que hay una apatía también. La guerra no me afecta. No estoy tratando de diminuir la tragedia ante muchas familias de los soldados, pero la verdad es que yo no noto ninguna diferencia en mi vida a causa de las guerras en que estamos luchando. Y aún si me afectara, ¿qué podría hacer? ...Eso me suena de una otra escritura de George Orwell. En 1984, la administración cambia las guerras cuando quiera y no le importa a la población. A mí también me da igual si luchamos contra Estasia o Eurasia, o sea Afganistán o Venezuela o quienquiera será el próximo enemigo. Las guerras, como las de 1984, no se ganan. No hay un movimiento entre la gente, un entusiasmo igual que el de la Segunda Guerra Mundial. No sé. Tenemos una diferente tipo de guerra ahora, en que los enemigos no son claros así que el gobierno tiene que construirlos si quieren ponernos en acción.
¿Qué piensan ustedes? ¿Qué hacemos enfrente de estas guerras? ¿Son construidas o reales?