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Pensar Otro es un espacio que construimos los participantes de Gramática nivel 4 en Middlebury durante el verano 2010, para compartir nuestras ideas y materiales sobre cómo se piensa al ‘Otro’


miércoles, 11 de agosto de 2010

Escuchar al otro

Después de haber leído lo que escribió Duque y Graham, entiendo más claramente una clave necesaria para conocer el otro. Creo que Duque está diciendo que, para aprender verdaderamente, tenemos que dejar de perseguir las metas relacionadas con nuestros mismos, como la meta de aprender un idioma solamente para añadir a nuestro conocimiento, y empezar a aprender para otras personas. Este involucra escuchar, pero no para “practicar” o ganar más experiencia con el idioma, sino para entender los sentimientos y la persona que está detrás de las palabras. De esta manera, logramos la meta principal de la lengua, la que es facilitar cooperación, convivencia y paz entre grupos de personas.

Con respecto a lo que escribió Graham, la importancia de leer está basada en el que seguir una narración es ver el mundo desde la manera en que lo ve el otro. Cuando escuchamos o leemos un cuento de otra persona, dejamos de proyectar nuestras asunciones y opiniones, que probablemente no sean correctas, a las vidas de otras—dejamos de asumir que otros comparten nuestra perspectiva. Como el personaje en “Axolotl,” el conocimiento que buscamos no podemos encontrar en “obras especializadas,” o las asunciones que surgen de estudios hechos según términos con que estamos familiar (en este caso, la biología). Solamente cuando entendamos el otro desde la perspectiva del otro, desde el otro lado de la vidriera, aprenderemos de verdad.

Durante estilísticas, Joaquín nos destacó, dos veces, que “nunca he querido conocer a alguien que había escrito más que ha leído,” lo que aplica mucho a tratar de entender de dónde viene el otro y en qué está basada las diferentes opiniones que el expresa. Solamente porque el lector en “Continuidad de los parques” trataba de desgajar el libro línea por línea y dejaba que el texto “lo rodeaba,” puede él unir su realidad con el mundo de la novela. Cuando hacemos lo mismo mientras escuchamos y leemos, tenemos que dejar atrás nuestro egoísmo y aceptar que las perspectivas de otros tienen la misma probabilidad de ser la realidad como tienen nuestras propias. No solamente nos hacemos menos egoístas, pero además nos exponemos a ideas completamente nuevas, y terminamos aprendiendo después de reflexionar sobre el otro en vez de acabar reiterando nuestras mismas ideas.

Muchas veces en esta clase de gramática, leí un texto y lo terminé con impresiones que reflejaban mis propias opiniones al empezar. Pero después de discutirlo en clase me dio cuenta de que había una nivel más profundo, señalados por sutiles matices gramaticales, que revelaba una perspectiva completamente diferente. Por eso, estoy agradecido de haber tenido la oportunidad de tomar esta clase, en la que aprendemos leer para entender el otro desde su propia perspectiva, y para oír lo que realmente quiere decir.

martes, 10 de agosto de 2010

Duque: "caduqué"

Lo que sigue es el post de Duque porque su cuenta no funciona.

¡Bueno! Aquí estamos a punto de empezar la última semana de nuestro tiempo de Middlebury. El final. Como dice el cantante Jim Morrison "mi amigo, el final." He querido marcar "el final" con algo contundente y memorable, empero la última semana se acercó sin dar pistas de la sabiduría que merece "el final". Luego, otra día durante la clase el cielo se abrió y de repente yo supe. El clave es: escuchar. Déjeme explicar. Vine a Middlebury después de 11 años de trabajo muy arduo tratando de acoger un idioma nuevo. Hay un montón de latinos en mi trabajo y ya no quería necesitar un traductor. Pero cada año me pasaba y, aunque yo hablaba cada vez mejor, siempre tenía problemas absorber, comprender y entender el idioma hablado en el flujo natural. Intenté todo, telenovelas, películas, periódicos, libros, canciones y por supuesto miles de conversaciones con Puertorriqueños, mexicanos, dominicanos etc. No obstante nada me sirvió. Siempre era atascado con "¿Cómo? Más despacio por favor..." Confesé mi problema a la mujer principal de la unidad de entrenamiento de idiomas y ella me dijo "la única cosa que le puede ayudar es MIDDLEBURY". Después de pensar mucho, decidí que si valía la pena y iba a pasar un verano alejado de la familia para sanar mi aflicción, quería entender el español verdadero. Con esa meta en mente, llegué a Middlebury.

Pero por desgracia, después de una semana, dos semanas, nada, nada todavía. ¡Tres semanas, cuatro! Todavía no entendía las películas, los videos de la clase, nada. ¡Pero si, yo estaba escuchando fuertemente, luchando, escuchando, escuchando! Pero no entendía. Nada, nada. (Sino Alan, entiendo a Alan). Al final de 5 semanas supe que estaba tratando de tocar la luna. No voy a entender el español verdadero. ¡Apenas entiendo a Verónica! De repente me tocó. La lección de Middlebury no es entender películas en español. No es entender un pandillero enojado. Mi regalo personal de Middlebury llegó sin aviso otra día en la clase tratando de seguir el dialogo del video con el tipo rogando a una mujer por teléfono a ESCUCHAR! No entendía todo el dialogo, pero si entendía muy claramente que el tipo le estaba suplicando a la mujer "Escúchame por favor.". Mientras tanto, ¡yo estaba haciendo exactamente eso, escuchando, escuchando! Sin entender. Pero lo que yo necesito es la sabiduría de saber que tengo que escuchar a todos tan fuertemente como yo escucho a los videos y películas en español. Debo escuchar a todos las personas de mi vida como yo escucho las películas español, luchando para entender con toda mi energía. El español va a llegar, o quizás no. No importa. Voy a escuchar. Gracias Middlebury.

El monstruo y yo encontramos nuestro final también esta semana. El monstruo supo que me había enfermado con la gripa gramática. Al principio, el monstruo se sentía culpable. Pero cuando me recuperé de mi gripa gramática el monstruo me miraba muy raramente, pensando. Por fin, ayer el monstruo me dijo: "Duque, acabo de dar me cuenta de algo, yo tengo un don. Tengo el talento de enfermar a los estudiantes con la gramática. Por lo tanto, Middlebury me contrató para ser un maestro, así que yo puedo aprovechar de mi don. Empiezo el próximo verano." Entonces el monstruo se empacó su maleta y se fue. Me dijo que antes de empezar como un maestro de Middlebury, tiene que asistir al entrenamiento del CIA para saber como realizar tortura usando técnicas que no dejan cicatrices. (Sssshhhh, no le diga nada a nadie del la relación entre Middlebury y las agencias del gobierno federal.) Pues, adiós mi amigo monstruo, y buena suerte con tu carrera nueva.

Si alguien quiere comunicar con el monstruo, mándale un email. Su dirección es: monstruo@nosencantahacertesufrir.edu. (Noten el compañerismo entre "sufrir" y ".edu")



domingo, 8 de agosto de 2010

El Axolotl y Duque

Esta semana hablamos del otro y yo. Vimos esa cuenta de Axolotl. También tuvimos experiencias “interesantes” como dice un personaje en nuestra obra de teatro. Pero no puedo hablar de la obra. Entonces, por favor, no diga a Esther. En Axolotl, un cuento escogido especialmente para Duque. . . ¿o no es mejor decir El duque? Parece más apropiado. Como decía, en Axolotl vemos el esfuerzo del personaje para realmente entrar en la punta de vista del otro. Lo hace de alguna manera pero al final termina entre los dos mundos, dentro del cuerpo del Axolotl pero pensando como hombre. También en la obra intentamos entrar en la punta de vista del otro mientras seguimos siendo nosotros. Yo encuentro que es un desafío sumamente difícil. Hacemos cosas para entrar en este personaje. Cambiamos nuestra forma de vestirnos; cambiamos la voz; cambiamos como caminamos; y pongamos maquillaje. Sin embargo, todavía es difícil y terminamos entre el yo y el otro. Lo veo difícil realmente entrar en el otro personaje. Pero El duque, si creo que se ha metido al fondo. Van a ver. Es realmente otra persona, especialmente cuando canta. Es muy lindo.

domingo, 1 de agosto de 2010

De terroristas ¨buenos¨ y La casa de Asterión

Después de leer el texto de esta semana, De terroristas ¨buenos¨ de Juan Gelman, me acordé del cuento La casa de Asterión de Jorges Luis Borges. El cuento es una inversión del mito de Teseo y el Minotauro. En el mito, el héroe, Teseo, entra en un laberinto guiado por el hilo de Ariadna (el hilo le da el poder de salir el laberinto) para buscar el monstruo, el Minotauro. Teseo mata al Minotauro y sale como gran héroe. En el cuento de Borges, el lector ve otra perspectiva de la historia. En la versión de Borges, el argumento es lo mismo, pero hay una cambia de perspectiva. El enemigo, el Minotauro, no parece el gran monstruo del mito. De hecho, el Minotauro no parece un enemigo en absoluto. En ambos el cuento de Borges y el texto de Gelman, el lector da cuenta que la definición del enemigo cambia después de una cambia de perspectiva. El enemigo no es una categoría natural o fija sino una construcción del otro por un "yo".

La casa de Asterión
[Cuento. Texto completo]

Jorge Luis Borges

Y la reina dio a luz un hijo que se llamó Asterión.
Apolodoro, Biblioteca, III,I

Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito*) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aqui ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.

El hecho es que soy único. No me interesa lo que un hombre pueda trasmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro porque las noches y los días son largos.

Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. (A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos). Pero de tantos juegos el que prefiero es el de otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya veras cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.

No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce (son infinitos) los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Eso no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce (son infinitos) los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol;. abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.

Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que, alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto.

¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.

-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió.

FIN

El enemigo: la naturaleza


Nosotros estadounidenses seguramente construimos la imagen de un enemigo para justificar acciones irracionales para proteger nuestras intereses. No todos son humanos, puesto que la naturaleza se encuentra perpetuamente como un obstáculo en el camino hacia el desarrollo de la economía y el crecimiento de la población.

En Los Pioneros, escrito por James Fennimore Cooper, la gente de un pueblo pequeño en las montañas de Nueva York después de la revolución americana piensan que todo que parece misterioso o salvaje es peligroso. Por este miedo, la gente del pueblo cortan y queman los bosques para divertirse, pescan y cazan en exceso, y imponen sus leyes a los nativos que estaban ahí cuando llegaron. El personaje principal, Natty Bumpo, quien ha vivido solo en el bosque desde joven, sabe que la naturaleza no es una amenaza real, sino un poder que solamente necesita el respeto y con el que hay que convivir, pero nadie en el pueblo escucha a sus consejos porque considerarlos significaría impedir el rentable desarrollo de la frontera.

La misma historia se ha repetido durante toda la historia de los Estados Unidos. La exterminación de los indios del oeste, la eliminación de los lobos de los EEUU contiguos, el desarrollo y la arada de las llanuras en la región central, que después resultaría en el fracaso de las cosechas fueron debido a la creencia, planteado y fomentado por el gobierno, de que teníamos que “civilizar” la tierra salvaje. Dudo que la gente americana no apreciaran la belleza del oeste que estaban destruyendo con sus sierras, hachas, ganados, arados y ferrocarriles, pero ellos fueron cegados por la propaganda a favor de la conquista del oeste, la que fue difundida por las empresas motivadas sólo por la avaricia, que construyeron una guerra entre “civilización y barbarie” para animar la gente con amenazas y causas nobles.

Hoy en día, todavía está pasando este guerra, en que nosotros aplicamos una imagen manipulada a la naturaleza para justificar nuestras acciones, a pesar de las afirmaciones de haber adoptado una relación nueva con el medio ambiente. Aunque incendios forestales mantienen la salud de los bosques, seguimos tratando de sofocarlos para proteger casas y propiedad privada en las montañas. Lo hacemos no porque los fuegos regulares nos amenazan, sino para que empresas puedan seguir desarrollando tierra que no es adecuada para el desarrollo. Lo que resulta es una lucha sin cabo contra el fuego que malgasta el dinero de todos para proteger los intereses de la minoría, pero Smoky el Oso nos convence que, sencillamente, el fuego es peligroso y tenemos que prevenirlo.

En el pasado, cuando la naturaleza actuaba en maneras imprevisibles, incomprensibles o incontrolables, era la manifestación de un dios que cargaba un mensaje, y la gente lo escuchaban y reflexionaban. Ahora, cuando un incendio destruye una casa de vacaciones, no escuchamos. No nos preguntamos cuáles errores estamos cometiendo o cuáles límites estamos violando. En cambio, nos armamos para guerra.

Empezamos la semana leyendo las opiniones de una periodista quien criticó las políticas de GW Bush y el resto de los Estados Unidos. A mi me pareció que su queja principal fue de que Los EEUU trata de jugar con la lista de grupos terroristas "malas" depende de quien hace y no hace los hechos que ayudan y adelantan nuestras políticas mundiales. Específicamente, apuntó que hay grupos que son involucrados en hechos de terrorismo que se habían quitado de la lista de "malas" debido al hecho de que sus hechos violentos habían sido contra nuestros "enemigos." Sin importar el punto de vista, es un asunto difícil. No es difícil criticar a los EEUU. Eso es fácil. Siempre hay un gentío de puros sacerdotes mundiales solicitando las confesiones de un "superpoder.". La parte difícil es decidir cuales son los pasos propicios que debemos dar alrededor del mundo para protegernos. Me alegro que yo no tenga la responsabilidad de tomar tales decisiones, pero estoy seguro que hay que hacer compromisos. El mundo es un lugar feo, y les tenemos que conceder la libertad necesaria a ellos que tienen la fortaleza de maniobrar adentro de las partes más feas del mundo. Sin duda, nos toca vigilar muy estrictamente a la gente de nuestros servicios de inteligencia, ya que poder sin el escrutinio es peligroso. Sin embargo, podemos decidir de nuestra propia cuenta cuales son las rayas propicias para nuestros guerreros. No necesitamos la ayuda de la prensa internacional. Siempre me hace curioso pensando en cuan fuerte son las voces recordándonos de nuestras "responsabilidades" de un "país grande" alrededor del mundo bajo el tema de la lucha contra hambre y enfermedades mundiales. Pero las voces cambian su tono cuando el mismo país grande quiere realizar políticas mundiales para protegerse.
El monstruo y yo tuvimos una semana rara. Dentro de dos días el monstruo se había recuperado de su gula de gramática. Para el martes el estaba usando mi computadora y encontró un grupo de ayuda para "adictos de la gramática." Me dijo, "Duque, tengo un problema severo. Pero el primer paso hacia la recuperación es la confesión. Pues te estoy confesando." Próximo día, me dijo, "Duque, paso numero 6 es disculparme por las veces que yo lastimé a las personas de mi vida. Entonces, lo siento mucho que yo te diera un chipote sobre tu coco, y lo siento que yo te tragara y vomitara sobre el piso." Luego el monstruo me abrazó y lloró un poco. Triste. El problema es que el próximo día me pegué con una gripa muy fuerte. Cuando el monstruo me abrazó, me pegó la gripa gramática! Pasé un día en mi cuarto mientras mi nuevo compañero de cuarto (el monstruo) me traía sopa subjuntiva y galletas de gramática. También tomé varios dosis de "Perífrasis PM" pero eso solo me dio un dolor de cabeza. En todo caso, el monstruo y yo nos sentimos un poco mejor y listos para otra semana de aprendizaje!

Un montón de justificaciones

Lo siento, este post de mujeres es un poco tarde...

Es alarmante pensar en la fuerza con que el mundo opone al desarrollo de los derechos y la independencia de mujeres. En los EEUU hay contradicciones en el media, el gobierno, las familias y la religión con respeto al rol de mujeres así que es difícil a veces entender qué, exactamente, quieren las mujeres, pero creo que son los hombres que fomentan toda la confusión porque proponemos tantas explicaciones por qué la desigualidad debe permamecer. Las ciencias nos dice que mujeres son diferentes biológicamente, y creo que mujeres no tienen ningún quejo de no tener que pelear en la infantería con los hombres, o de tener tiempo afuera de su trabajo antes y después de parir. Pero se manipulan los significados de aquellas diferencias así que las ciencias no defienden la salud de mujeres sino que se convierten en “prueba” para limitar la libertad de mujeres, como los estudios de la psicología de mujeres y sus instintos maternales. Me preocupé cuando escuché a algunas mujeres con que estaba trabajando en junio declarar que ellos abrazaban sus “instintos maternales” y que lo que querían más era casarse, hacerse esposas domesticadas y producir bebés uno tras otro. Yo pensaba que fue imposible que ellas, quienes eran muy inteligentes y fuertes, desearan asumir un estilo de vida tan tradicional y conservador, contra el que habían luchado numerosos grupos femenistas desde hace mucho tiempo, pero nuestra sociedad tiene maneras de exigir a mujeres que escogan vidas innaturales y difíciles porque les ofrece justificaciones diversas e creíbles. Puesto que nuestra sociedad trata a las ciencias con tanto respeto, como si las conclusiones del laboratorio fueran leyes, nos tendemos a creer en sus mensajes sin cuestionarlos, y por eso una opinión de la comunidad científica, que es dominada por hombres, puede llegar con facilidad a ser en una ley cultural.

Estoy de acuerdo con Jason en que buscar y discutir las diferencias entre los sexos sirve a veces para exacerbar las injusticias porque los que interpretan sus significados y los comunican a los demás son hombres, ya que ellos controlan las ciencias, que identifican las distinciones; el gobierno, que pasa leyes sobre aquellas distinciones; la media, que interpreta las distinciones y las filtran para el público; y las organizaciones religiosas, que reflexiona sobre ellas y define roles para los sexos, los que son fuertes por su vínculo a la fe. El concepto de diferencias biológicos ha sido exagerado y profundizado de manera que ha sido construido una frontera entre lo que una mujer puede hacer y lo que, por algún razón, simplemente no debe hacer, así que en los Estados Unidos todavía no es alarmante oír mujeres que hablan de sus deseos de caber perfectamente en el lugar que les fue reservada por la tradición patriarcal.