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Pensar Otro es un espacio que construimos los participantes de Gramática nivel 4 en Middlebury durante el verano 2010, para compartir nuestras ideas y materiales sobre cómo se piensa al ‘Otro’


domingo, 1 de agosto de 2010

La construcción del enemigo





En estos videos se ve claramente la construcción de un enemigo. Recientemente el gobierno venezolano de Hugo Chávez ha desplegado unidades de la infantería y la fuerza aérea hacia la frontera con el país vecino Colombia. Miren ustedes como Chávez construye el enemigo, a través del discurso político, del gobierno de Colombia: la aseveración que “la burguesía colombiana nos odia,” que la economía del país es una “narcoeconomía,” y que varios enunciados del gobierno colombiano son “mentiras.” Y miren como la audiencia aplaude, engañada en cada palabra y cada insulto que Chávez profiere. Estoy cierto que hay muchas mentiras vomitadas desde la boca del presidente colombiano también, pero las paginas de YouTube están llenas de las mentiras de Chávez. No hay justificación para esto. No hay justificación para enviar fuerzas armadas, vidas humanas, a una frontera por razones así. Obviamente, la crisis entre los dos países es mucho más profundo que lo que he presentado aquí, pero a mí me da igual. Me parece que hay dos países con lideres que engañan a sus pueblos, y esto es la gran crimen del mundo. Y esto no quiere decir que Chávez y Uribe son los únicos lideres que hacen esto. De una manera u otra, todos los políticos, aun el noble Barack Obama, lo hacen.

No soy pacifista, el enemigo sí existe. Al-Qaeda es un enemigo (para nosotros, entiendo la idea que terroristas pueden ser “buenas” para mucha gente). Alemania durante la Segunda Guerra Mundial es un enemigo. Lo que me molesta es el populismo que domina muchas países hoy en día. Es la interminable búsqueda de poder personal, debajo de las ilusiones de “servir la clase media” y “luchar contra la burguesía,” que dirige al pueblo hacia finales espantosos: la guerra principalmente. ¿Cómo puede ser que Chávez enviaría sus propios ciudadanos a una guerra para mantiene todas estas ilusiones?

2 comentarios:

  1. Es interesante que David y Jason hayan escrito de dos políticos que aunque tienen perspectivas muy distintas han manipulado de manera parecida el lenguaje y las emociones para crear enemigos y lograr sus metas. A veces me desespera esta necesidad nuestra de envolver nuestras decisiones políticas con el papel de odio y emoción. ¿Qué tiene Venezuela de temer de Colombia? ¿Qué ataquen a Venezuela? No creo. ¿Qué los Estados Unidos lo ataquen de las bases militares que utilicen para ayudar en la lucha en contra los narcotraficantes? Aunque los Estados Unidos se han metido mucho en América Latina desde los medios del siglo diecinueve, parece muy poco probable que les interesa intervenir en Venezuela. A lo mejor le conviene a Chávez hacerse enemigo de Colombia porque lo que más le preocupa es que su vecino demócrata tenga éxito mientras él cierra negocios, toma fuentes periodísticos y la economía sigue empeorando por sus políticas.

    Al otro lado tenemos el esfuerzo de “vender” la guerra en Irak y el manejo de esa guerra. Hace dos años tuve la oportunidad de conocer y escuchar John McLaughlin, el director diputado del CIA durante los primeros cuatro años de la administración de George W. Bush. Dijo que el CIA había tenido razón en mucho antes de la guerra contra Irak. Sabía que Irak no tenia nada que ver con 911, sabía que no tenía nada que ver con Al Caída, sabía que los Estados Unidos iban a encontrar poco resistencia al principio de la guerra y que sabía que era muy probable que se encontraran resistencia fuerte después de los primeros días. Al escucharlo e al leer libros como State of Denial: Bush at War, Part III por Bob Woodward, me frustró el fracaso de nuestro gobierno en cuanto la planificación de la guerra; sin embargo, entendía mejor el desafió que enfrentaba la administración Bush en cuanto decidir que hacer. No obstante, no había que manipular los sentimientos del público. La decisión de llevar adelante una guerra es demasiado importante para distorsionarla con rumores falsas.

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  2. Todavía me interesa mucho la discusión que tuvimos al principio de la semana sobre que constituye un enemigo. Verónica dijo algo sobre la idea que los enemigos son creados por nosotros, y que no son inherentemente enemigos. Por un lado, estoy de acuerdo con este punto de vista. A mí me parece que muchas veces, un conflicto entre dos entidades empieza sin el conocimiento de una de ellas. Puede ser que una entidad haga algo contra la otra sin saberlo, o simplemente que reciba una “mala vibración” de la otra, pero esta creación de un enemigo, diría, en la mayoría de los casos, no es algo inherente sino algo que se percibe.
    Sin embargo, pienso que esto es el caso solamente cuando el conflicto empieza. Es decir, expondría que la situación cambia cuando una de estas entidades abiertamente hace algo contra la otra, en alguna manera que sea. Fíjense en los ataques del once de septiembre. Claro, al queda percibía a los EE.UU como un enemigo, porque si no, no los habría atacado, y eso muestra el punto de vista sobre el que hablé arriba. Pero por los EE.UU, opino que, en el momento que se atacó, al queda se volvió como un enemigo de ellos inherentemente por sus acciones. En otras palabras, usualmente se piensa en un enemigo como algo/alguien por la amenazada percibida que se presenta. Sin embargo, cuando se realiza esta amenazada percibida y ya no es percibida, pienso que el enemigo es algo real, y no fabricado por el otro grupo. Cuando algo tan descarado como los ataques de 11/9 ocurre, el concepto del enemigo deja del mundo de percepción y fabricación y entra en lo real.

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